El pasado 5 de diciembre se estrenó el último film de la saga de James Bond, Casino Royale, con nueva imagen. Desde el primerizo Sean Connery al informal Daniel Craig analizamos la evolución en el estilo del agente secreto más elegante.El personaje de James Bond nació en 1953 con la publicación de la novela de
Ian Fleming que da título a la más reciente entrega de la saga, Casino Royale. Fleming describía en ella al agente secreto 007 como un hombre de unos 37 años, seguro de sí mismo, de sus objetivos y de cómo conseguirlos, comandante naval con veinte años de experiencia militar, 1,85 m de altura, 80 kg, cabello oscuro, ojos claros y una cicatriz en la mejilla derecha. Su nacionalidad británica marcaba su estilo con la elegancia que se predica de los que la ostentan y su fondo de armario estaba compuesto por un traje azul medianoche, un traje gris claro, otro beige y el clásico smoking negro hechos artesanalmente y a medida en Saville Row. Las corbatas, siempre de seda tejida negra.
En 1962 Albert R. Broccoli y Harry Saltzman se encargaron de llevar la obra de Fleming a la gran pantalla y para su primera entrega,
Agente 007 contra el Doctor No, fieles al original, acudieron al sastre de Saville Row que vestía a Bond en la novela para que lo hiciera también en la gran pantalla.
Sean Connery, el primerizoEl escocés Sean Connery fue el primer agente 007. En
Agente 007 contra el Doctor No vestía un impecable esmoquin o tuxedo negro con solapas enteras y puño doble de raso, corbatín negro y pañuelo blanco. Una de las innovaciones fue el uso del estampado “principe de gales” en gris, con tramado pequeño. En la primera escena de
James Bond contra Goldfinger Connery aparece con un traje de buceo que esconde un “dinner jacket” blanco impecable con un clavel carmesí y pantalones negros con línea de raso en los costados. Por primera vez Bond utiliza el blanco para vestir de etiqueta aunque únicamente para los climas más cálidos.
En
Sólo se vive dos veces vemos por primera vez al agente 007 de incógnito, esta vez con un kimono japonés, y luciendo su uniforme de comandante naval con sus condecoraciones.
George Lazenby, el fugazEn 1969 toma el relevo el modelo australiano George Lazenby que a pesar de su corta vida en el papel demostró en su única aparición un increíble porte para lucir el exclusivo vestuario del nuevo 007. Pudimos verle con su "príncipe de gales" combinado con camisa celeste y corbata negra o luciendo piernas con el típico kilt escocés cuando se hizo pasar por Sir Hillary Bray .
Sean Connery regresa en 1971 con
Diamantes para la eternidad, en la que repetiría su clásico vestuario y la mayor novedad sería un traje beige combinado con corbata de seda rosa.
Roger Moore, el extravaganteEn 1973 Roger Moore, curtido en aquel momento en papeles de héroe por la serie
El Santo, asume su primera misión como agente 007.
Vive y deja morir mantiene la linea elegante de sus predecesores adaptando los cortes. Solapas más grandes, pantalones más ceñidos en la cintura y bocamangas más amplias al estilo Oxford fueron las novedades más destacables.
El hombre de la pistola de oro pasará a la historia de la saga 007 por el pésimo gusto en la elección del vestuario por influencia de las nuevas tendencias de los 70’. Moore pasea por Oriente con una camisa “safari” crema y unos pantalones marrones o una camisa sport gris de enormes cuadros y líneas rojas capaces de ahuyentar a la chica Bond más atrevida.
En
La espía que me amó vemos de nuevo a 007 con su uniforme de comandante y en
Moonraker vuelve a sorprendernos al aparecer con un uniforme espacial basado en diseños reales de la NASA.
Octopussy fue la aventura más variopinta en lo que a vestuario se refiere. Esmoquin blanco, traje cruzado “pinstripe” gris oscuro o un disfraz de payaso en el circo de Octopussy fueron las piezas más curiosas.
Panorama para matar fue la última aventura de Roger Moore como James Bond de la que destaca un traje especial para ski camuflado en blanco.
Timothy Dalton, el informalLa etapa en la que Timothy Dalton puso su físico al servicio de la Corona no se caracterizó por lo deslumbrante de su vestuario pero sí por los artilugios que incorporaban sus esmoquins. El primero de ellos aparece en
007: Alta tensión e incluía una solapa doble con velcro para camuflarse de negro en la oscuridad. En
Licencia para matar el artilugio es un kit de escalada que se escondía en la faja del tuxedo pero lo más destacable de esta etapa fue sin duda la eliminación total de corbatas en el vestuario.
Pierce Brosnan, el impecablePierce Brosnan llega en un momento en el que la moda masculina vuelve a retomar los valores de elegancia de los años 40’s, 50’s y 60’s. La sastrería italiana Brioni fue la elegida en 1995 para confeccionar 200 trajes para
Goldeneye basándose en la primera etapa de Connery. Bond vuelve a lucir el traje azul de tres piezas con tres botones y por supuesto el clásico tuxedo, esta vez de tres piezas, recto, con un botón y solapa en punta de raso.
Brosnan rescata las camisas a medida con puño doble para gemelos que utiliza en cualquier ocasión al contrario de sus antecesores que solo usaban gemelos con esmoquin. En
El mañana nunca muere la mayor innovación fue un cambio en el color del tuxedo que en esta ocasión no fue negro sino azul medianoche.
En
El mundo nunca es suficiente Brosnan luce uno de los mejores conjuntos de su etapa, un traje gris topo de tres piezas con camisa blanca de doble puño para gemelos y corbata negra a rayas rojas y doradas.
Muere otro día sería la última película de Brosnan como Bond sin novedades significativas en su vestuario.
Daniel Craig, el más rudoEn 2006 el agente 007 reaparece con una imagen totalmente renovada en su nueva aventura
Casino Royale. Daniel Craig interpreta al Bond más rúbio e informal rompiendo con los cánones estéticos de sus predecesores con un aspecto mucho más rudo y varonil. Lindy Hemming repite como diseñadora de vestuario y Brioni como sastre pero esta vez marcando una gran diferencia con respecto a etapas anteriores Bond lucirá los diseños más elegantes sólo cuando la ocasión lo requiera y vestirá informal cuando se trate de sudar la camiseta haciendo el film más realista.
Tras Ursula Andress y Hale Berry es el propio Craig quien emerge esta vez del mar luciendo cuerpazo con un short de baño celeste. Además, estrena un dos piezas recto de lino celeste claro con solapas en punta para los lugares cálidos acompañado por gafas oscuras
Persol con marco de metal.
Pero un Bond sin traje no es un verdadero Bond y es en las ocasiones formales donde despliega su elegancia y buen gusto. El mismo título del film invita a imaginar el lujo del que se rodeará el nuevo 007. Craig luce un esmoquin totalmente distinto a los anteriores, diseñado por
Turnbull & Asser (sitio en inglés) y fabricado con una tela especial sedificada. Lo acompaña de una camisa de piquet con frente cubrebotones, puños dobles con corte en el extremo superior y cuello único para lucir un corbatín perfectamente simétrico. Los gemelos son rectángulos de plata de S. T. Dupont.
Más de cuatro décadas separan al primerizo Sean Connery del recién llegado Daniel Craig pero no cabe duda de que el agente 007 es un héroe atemporal y su elegancia y estilo siguen cautivando al público por mucho tiempo que pase. James Bond ha vuelto y sigue teniendo “licencia para seducir”.
Fotos: (007.info)